martes, 20 de febrero de 2007

Consulta pre y postnatal


Recomiendo a todas las mujeres embarazadas o que estén pensando en tener un bebé, especialmente a aquellas que presenten algún tipo de problema bien de dolor o de incontinencia, que realicen una consulta prenatal durante el embarazo o antes de quedarse embarazadas si ese es su deseo. Esto nos permitirá detectar problemas y tratarlos previamente, educar a la embarazada a cuidar su suelo pélvico, a tomar más conciencia de él, para conseguir un trabajo de parto más eficaz y tratar problemas que con el parto pueden agravarse.

A veces los problemas de desgarros en los partos son provocados por un pujo ineficaz. Soy partidaria de enseñar pujos que facilitan la expulsión y al mismo tiempo protegen el suelo pélvico, y permiten la contracción del útero en la última fase. Muy útiles al respecto son los ejercicios de gimnasia abdominal hipopresiva. En la consulta prenatal también pueden tratarse y prevenirse problemas lumbares y sacros que con frecuencia suelen aparecer en la embarazada. En la última fase del embarazo se enseña el masaje perineal y pautas de actuación importantes sobre qué hacer desde la primera semana de dar a la luz para favorecer al máximo la recuperación muscular ,osea y visceral de la zona.

En la consulta postnatal, que suele ser más o menos a las 6-8 semanas de dar a la luz se realiza una evaluación de los tejidos. Si el parto ha sido mediante cesárea es conveniente tratar la zona de la cicatriz para evitar la aparición de adherencias que pueden producir problemas abdominales a medio-largo plazo. Si el parto ha sido vaginal se valora la zona y se pone un plan de tratamiento si es necesario. En muchas ocasiones la vagina suele quedar más abierta de lo normal y hay que tratarlo porque puede ser causa de infecciones bien vaginales o urinarias. Si se ha realizado episiotomía es conveniente tratar la cicatriz, ya que si no se hace suele crear adherencias y en la mayoría de los casos da problemas de dolor en las relaciones sexuales, en este caso se debe tratar en cuanto la herida esté cerrada y limpia, normalmente en torno a los 10-15 dias después del parto.
Después del parto se enseñan ejercicios de recuperación abdominal especiales que además de permitir la recuperación de la figura, facilitan la colocación de las vísceras y aumentan al mismo tiempo el tono del suelo pélvico, para que todo vuelva a su sitio.

En países como Francia esto se hace de forma rutinaria. En España es menos conocido y por ello igual o más necesario que se lleve a cabo. Hay que tener en cuenta que el parto es el principal factor de riesgo de lesiones del suelo pélvico, especialmente si ha sido via vaginal, por que lo que el tratamiento antes y después del parto es conveniente y necesario. De hecho, considero que si se hiciera más frecuentemente y se le diera más importancia se haría una prevención eficaz. Muchas mujeres piensan que no tienen ningún problema porque después del parto no han tenido pérdidas o dolores. Sin embargo, después de un año o a veces más aparecen los primeros síntomas. En la mayoría de las ocasiones no se relacionan con el parto, pero suele ser la causa principal.